jueves, 24 de octubre de 2013

Vamos a Cosmocaixa

Vamos a Cosmocaixa. ¡Qué suerte!, porque seremos de los últimos niños que podamos pasearnos por estas magníficas salas de experiencias e información.
Antes de ir, escribimos una carta a los papás, informándoles y pidiéndoles permiso para poder ir, y casi todos os papás autorizaron, así que nos fuimos prácticamente la totalidad de las dos clases.
Nos lo hemos pasado genial. Todo nos interesaba. La verdad es que ha sido una experiencia magnífica, y desde que entramos hemos podido disfrutar de todo lo que allí había.
Nada más entrar, empezamos a hacer un recorrido por los planetas. Pasamos por todos, hasta por Plutón, aunque la profe dice que los astrónomos dicen que ya no es un planeta, sino otra cosa...

CANCION DE LOS PLANETAS PICTOGRAFIADA










y aunque no estaba previsto pararnos en ello, vemos la exposición temporal dedicada a los virus.

Tanto nos llamó la atención ver las reproduciones magnificadas de los virus, que no nos quedó más remedio que dar un rápido paseo por todo el recorrido de la exposición e intentar dar respuesta a todas las preguntas que de los niños iban surgiendo.
Al final, todos acabamos subidos en un autobús, en el que experimentamos lo que supone estar expuestos a los múltiples virus que nos llegan a través de un simple estornudo, tan grande, tan grande, que nos hace sentir la humedad de una fina lluvia en nuestras caras, y ello llega a provocar algún que otro momento de susto, y caras miedosillas.
Bueno, sirvió para que de allí todos saliéramos sabiendo que ante los estornudos, hay que protegerse y cubrirse cuando somos nosotros quienes los producimos.


Después nos paseamos por las salas, haciendo un recorrido por la Historia de la vida,  recordando todo lo que estudiamos el curso pasado mientras estudiamos el proyecto de la prehistoria.




 ¡Recordábamos muchas cosas!




Os dejamos una muestra del viaje, que










Y un paseo por las salas de experimentación, donde pudimos ver cómo se forman las nubes, los remolinos, los tornados...y un montón de cosas más.


Desayuno en el jardín, mientras nos deleitábamos con los múltiples colores que mostraban los muchos árboles que desde allí podíamos ver...

Y de allí, al cine. A ver las peripecias de dos niños que un día decidieron hacer un viaje fantástico por el espacio a bordo de un extraño cohete de cartón.  
¡Todos los chicos se portaron genial!

Y al terminar, volvimos a ver los los satélites que flotan en nuestro espacio y descubrimos el cometido que cada uno de ellos tiene. 




Y a la hora prevista... de nuevo a hacer el recorrido por el pasillo espacial y en busca del autobús, pero antes...pasamos por el mostrador y una señorita muy agradable nos hizo un regalo a cada uno, como recuerdo de nuestro paso por el museo.